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Cairos para cofradías y hermandades

Tu hermandad no necesita un programa de cofradías: necesita saber dónde está cada cosa

El libro de hermanos, las cuotas que pasa el banco, los donativos de la cuaresma, la junta de gobierno y las actas del cabildo son lo mismo que lleva cualquier entidad sin ánimo de lucro, con otro nombre. Cairos ya los tiene. Lo que cambia de verdad en una hermandad es la fiscalidad de los donativos, y eso también está contado aquí.

Libro de hermanos con númeroCuotas por domiciliación SEPAJunta de gobierno y actas
erp.cairos.es
General
Panel
Facturas
Presupuestos
Contactos
Gastos
Productos
Contabilidad
486
Hermanos de alta
14.580 €
Cuotas cobradas
23
Recibos devueltos
3.200 €
Donativos del año
H-0412Cuota anual · remesa de febrero30,00 €Cobrada
H-0097Cuota anual · remesa de febrero30,00 €Devuelta
D-0018Donativo · restauración del paso500,00 €Certificado
CAB-02Cabildo general ordinarioActa aprobada

Este bloque está en beta, y lo decimos antes

Los módulos de entidades —socios, cuotas, donativos, órgano de gobierno y actas— son de lo más reciente del programa y siguen marcados como beta dentro de la aplicación. Funcionan y hay entidades llevando su año entero con ellos, pero algún detalle puede cambiar de sitio. Tus datos no corren peligro y los exportas cuando quieras.

Con vuestro vocabulario

Lo que llamáis de una forma y Cairos de otra

En la pantalla pone «socios» y no «hermanos», y «asamblea» y no «cabildo». Por dentro es lo mismo, y por eso no hace falta un programa distinto.

En la hermandadEn CairosQué hace
Libro de hermanosSociosAltas y bajas con su fecha y un número correlativo que no se reutiliza al dar de baja a nadie, que es lo que ordena la antigüedad.
Cuota de hermanoCuotas periódicasRecibos de todo el periodo de una vez, fichero SEPA para el banco y las devoluciones importadas con su motivo.
Donativos y limosnasDonativosDonantes puntuales y periódicos, el certificado anual de cada uno y el modelo 182, sólo con lo que de verdad se ha cobrado.
Junta de gobiernoÓrgano de gobiernoQuién ocupa cada cargo y desde cuándo, para que el relevo tras unas elecciones no empiece de cero.
CabildosLibro de actasConvocatoria, asistentes, quórum, acuerdos y sus votaciones, y el certificado de un acuerdo cuando lo pide el banco.
Pasos, enseres y orfebreríaInmovilizadoCada bien con su fecha y su valor. Desde el plan Jade.
Obra social y cultosActividadesLo que cuesta cada actividad, de dónde sale el dinero y a cuánta gente atiende.

Al darte de alta y elegir «Cofradía o hermandad» como actividad, Cairos enciende solo el bloque de entidad: socios, donativos, subvenciones, actividades, órgano de gobierno, gastos y tesorería. Casi todo viene con el plan Ámbar; el inmovilizado, con el Jade.

Lo que más se agradece

Tres cosas que una libreta no hace

Ninguna es espectacular. Las tres son las que se echan de menos el año que cambia la junta.

Cuándo desgrava de verdad un donativo a una hermandad

Es la pregunta que más cuesta contestar bien, y la que peor sale cuando se contesta a ojo. La respuesta depende de cómo está constituida la hermandad, y no es la misma que la de una asociación de vecinos.

Si la hermandad es una entidad de la Iglesia

El artículo V del Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre asuntos económicos, de 3 de enero de 1979, reconoce a las asociaciones y entidades religiosas que se dedican a actividades religiosas, benéfico-docentes, médicas u hospitalarias o de asistencia social los beneficios fiscales que el ordenamiento prevé para las entidades sin fin de lucro.

La Ley 49/2002 lo recoge en su disposición adicional novena, que hace dos cosas distintas. Su apartado 3 considera a las entidades de los artículos IV y V de ese Acuerdo beneficiarias del mecenazgo a los efectos de los artículos 16 a 25 de la ley, que son los de las deducciones por donativos. Y su apartado 2 les aplica el régimen fiscal de la ley siempre que cumplan los requisitos que se exigen a cualquier entidad sin fines lucrativos.

Para ese régimen fiscal especial, el del Impuesto sobre Sociedades, la disposición adicional única del Real Decreto 1270/2003 remite a la opción mediante declaración censal, igual que para el resto de entidades. Son dos cosas que conviene no confundir: ser beneficiaria del mecenazgo y haber optado por el régimen especial.

Lo que no puede decirte una página web es si tu hermandad es una de las entidades del artículo V: eso depende de su inscripción en el Registro de Entidades Religiosas y de las actividades a las que se dedica. Pide al obispado el certificado de inscripción y confírmalo con quien os lleve la fiscalidad antes de emitir el primer certificado.

Si la hermandad está constituida como asociación civil

Entonces se rige por la Ley Orgánica 1/2002, como cualquier asociación, y entra en la Ley 49/2002 por su artículo 2: tiene que estar declarada de utilidad pública y haber optado por el régimen especial. Sin las dos cosas, un donativo a la hermandad no da derecho a deducción, por mucho que el dinero vaya a la obra social.

Lo que Cairos hace con esto, y lo que todavía no distingue

El certificado de donativos sale con la deducción que corresponde a cada donante sólo cuando en los ajustes de la entidad está marcado «Estamos acogidos al régimen fiscal especial»; sin esa casilla, lo que se imprime es un recibo, sin deducción. Y certifica sólo lo que se ha cobrado: un recibo que el banco devolvió no llega al papel del donante.

Lo que Cairos no separa hoy es lo que la disposición adicional novena sí separa: esa misma casilla decide también el trato del Impuesto sobre Sociedades. Si vuestra hermandad es beneficiaria del mecenazgo pero no ha optado por el régimen especial, díselo a quien os lleve el modelo 200 antes de dar por bueno lo que calcule el programa.

Lo que Cairos no hace, dicho aquí y no en la letra pequeña

No presenta nada por ti: ni el 182, ni el Impuesto sobre Sociedades, ni las cuentas ante el obispado. No decide si tu hermandad es entidad del artículo V ni si un donativo desgrava: eso lo dice su inscripción y lo confirma quien os lleva la fiscalidad. No gestiona papeletas de sitio ni el orden de la cofradía en la calle. Y en la pantalla pone «socios», no «hermanos». Si alguna de estas cosas es la que necesitas, mejor saberlo hoy.

Pruébalo con el libro de hermanos que ya tienes

El importador del libro de socios lee tu hoja de cálculo, te enseña qué va a crear y qué va a cambiar, y no guarda nada hasta que confirmas. Y si un día no te sirve, tus datos salen contigo.

Preguntas de las hermandades

No, y no le hace falta. Lo que usa una hermandad —libro de hermanos, cuotas domiciliadas, donativos con su certificado, junta de gobierno y libro de actas— es exactamente lo que ya usa una asociación, con otro nombre. Un módulo aparte sería el mismo programa con las etiquetas cambiadas y un precio más.
Pueden, pero no por el camino de una asociación. La disposición adicional novena de la Ley 49/2002 considera beneficiarias del mecenazgo a las entidades de la Iglesia Católica de los artículos IV y V del Acuerdo sobre asuntos económicos de 1979. Si la hermandad es una de ellas depende de su inscripción y de lo que hace: confírmalo con el obispado y con quien os lleve la fiscalidad antes de emitir el primer certificado, porque una deducción mal prometida la acaba pagando el donante. Con el certificado bien, el modelo 182 sale de los mismos datos.
Entonces es una asociación a todos los efectos, y para que sus donantes se deduzcan necesita estar declarada de utilidad pública y haber optado por el régimen fiscal especial de la Ley 49/2002, como cualquier otra. Lo que eso supone está en la página de asociaciones.
No. Cairos certifica y lleva al 182 los donativos, no las cuotas, que viven en su propio libro con sus recibos. Es a propósito: una cuota que da derecho a algo no es un donativo, y mezclarlas en el mismo papel es la forma más rápida de certificar de más.
En el inmovilizado, con su fecha y su valor, que es el módulo de los bienes que la entidad tiene para usar y no para vender. Viene desde el plan Jade. Cómo se valora y si se amortiza cada bien lo decide quien os lleve las cuentas, no el programa.
El bloque de entidades —hermanos, cuotas, donativos, junta y actas— entra con el plan Ámbar, a 25 € al mes o 20 € pagando por año, sin IVA. El inmovilizado, desde el Jade. Las cifras de todos los planes, en precios.

Las cuentas de la hermandad, en un sitio que no cambia con la junta

Quien entra en la próxima junta de gobierno tiene que encontrarse los hermanos, las cuotas y las actas donde las dejó la anterior.

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