Programa de facturación en euskera
Cairos está traducido al euskera: el programa, las facturas y el portal de tus clientes. Pero hay algo que tienes que saber antes de seguir leyendo, y preferimos decirlo aquí arriba y no en la letra pequeña.
Si facturas desde Álava, Bizkaia o Gipuzkoa, esto no te sirve todavía
Tu obligación de facturación no es VeriFactu: es TicketBAI, y te obliga desde 2022-2024 según el territorio. Cairos no emite TicketBAI: no genera el fichero, no lo firma, no lo encadena, no imprime el identificativo TBAI y no está inscrito en el registro de software garante de ninguna de las tres Diputaciones. Que el programa esté en euskera no cambia eso, y no queremos que te enteres después de registrarte. Lo contamos entero en la página de TicketBAI.
Para quien habla euskera y factura en territorio común
Que son más de los que parece: quien vive y factura fuera de los tres territorios forales, y quien está en Navarra, donde ni TicketBAI ni VeriFactu obligan hoy.
- El programa entero en euskera: menús, pantallas, avisos y ayuda
- Las facturas, presupuestos y albaranes en euskera, si tu empresa lo elige
- El portal donde tu cliente consulta sus facturas, también en euskera
- VeriFactu incluido, para quien tributa en territorio común
Casi ningún programa de facturación está en euskera
Y es de las pocas cosas en las que no hay debate: los grandes están en castellano y, como mucho, en inglés.
| Interfaz | Facturas | Ayuda | |
|---|---|---|---|
| Cairos | Sí | Sí | En español |
| Programas generalistas grandes | Castellano e inglés | Castellano | En español |
| Programas internacionales | Inglés y varios | Depende | En inglés |
Comprobado sobre lo que anuncian sus propias webs. Si alguno lo ha añadido después, escríbenos y lo corregimos: preferimos rectificar a que la tabla envejezca mal.
Qué está traducido y qué no
Está traducido lo que se usa: los menús, las pantallas, los botones, los mensajes de error, los avisos y la ayuda de cada campo. Y lo que sale fuera del programa: las facturas, los presupuestos, los albaranes y el portal donde tu cliente los consulta.
Lo que no se traduce, y es a propósito: los nombres de los modelos de Hacienda —el 303 es el 303 en euskera y en castellano—, las claves de los ficheros oficiales y los términos que la propia Administración no traduce. Cambiarlos sería inventarse una nomenclatura que luego no cuadra con lo que pide el formulario.
Y una cosa más, propia del euskera: hay una treintena de términos que se han dejado a conciencia en castellano —«remesa», «capital social», «recargo de equivalencia», «suplidos» y algunos más— porque no encontramos una forma consolidada en las sedes de las Haciendas Forales y preferimos no inventar terminología fiscal. Un término inventado en una factura es peor que uno en castellano que todo el mundo reconoce.