Cairos
Facturación
Programa de facturaciónPresupuestosFacturas recurrentesGastos y proveedoresCobros y tesorería
Contabilidad e impuestos
ContabilidadModelos de HaciendaLibros registroInmovilizadoIGIC y Canarias
Operaciones
Inventario y almacenesCRMControl horarioProyectosSubvenciones y ayudas
Cumplimiento
VeriFactuTicketBAIFactura electrónicaToda la normativaSeguridad y datos
Por tipo de negocio
AutónomosPymesAsesorías y gestoríasExtranjeros en EspañaStartupsComercios y tiendas
Por sector
Hostelería y restaurantesConstrucción y reformasServicios profesionalesComercio electrónicoTodos los sectores
Por forma jurídica
AsociacionesFundacionesCooperativasClubes deportivosTodas las formas jurídicas
Cambiar de programa
ComparativasAlternativa a HoldedMigrar tus datos
Herramientas gratis
Plantilla de facturaCalculadora de IVACalculadora de IRPFTodas las herramientas
Aprender
GuíasGlosarioCalendario fiscalBlog
Desarrolladores
API y documentaciónEmpezar en cinco minutosReferencia de recursosWebhooks
Ayuda
Centro de ayudaContacto
Precios
Empieza gratis Iniciar sesión
Inventario y almacenes

Saber qué hay, dónde está y qué caduca en marzo

Stock por almacén, lotes con su fecha de caducidad, traspasos con historial y recuentos que congelan el inventario mientras cuentas. Y el descuento automático al facturar, si lo quieres.

Inventario desde el plan ÁmbarLotes y recuentos con el plan JadeValoración a coste
erp.cairos.es
General
Panel
Facturas
Presupuestos
Contactos
Gastos
Productos
Contabilidad
38.240 €
Stock valorado a coste
612
Referencias
9
Bajo mínimo
4
Lotes caducan en 30 días
REF-1180Almacén central · 240 ud3.840,00 €En stock
REF-1181Almacén central · 6 ud96,00 €Bajo mínimo
L-2609Lote · caduca 12/09480,00 €Caduca pronto
T-0044Traspaso a Tienda Girona18 udEnviado
Qué hace

Cinco pantallas y lo que resuelve cada una

El inventario se descuadra siempre por el mismo sitio: nadie apunta lo que sale. Estas piezas están para que apuntarlo no cueste nada.

Stock por almacén, no un número global

Cada almacén tiene su stock y uno de ellos es el principal. En la factura eliges de qué almacén sale la mercancía, así que el descuento va donde toca y no a un montón común.

Lotes con su caducidad

Sección propia, ordenable y con buscador, con el aviso a los días de antelación que tú elijas en Preferencias. Para quien maneja alimentación, cosmética o producto sanitario, ésta es la pantalla que evita tirar mercancía.

Traspasos entre almacenes

Mover mercancía de la nave a la tienda deja historial propio: qué salió, de dónde, a dónde y cuándo. Sin eso, el descuadre aparece semanas después y ya no hay forma de reconstruirlo.

Recuentos que congelan el inventario

Abres un recuento, el stock del almacén se congela, cuentas lo que hay de verdad y al cerrar se ajusta de una vez. Con el impacto económico de la diferencia valorada al coste, que es lo que realmente se pierde en un descuadre.

Margen, rotación y cobertura

En la ficha del producto: margen en euros y en porcentaje, valoración a coste con el precio de venta al lado, historial de cambios de precio y aviso si estás vendiendo por debajo del coste.

Descuento automático al facturar

Se activa en Ajustes y es reversible. La factura descuenta stock cuando deja de ser borrador, y si vuelve a borrador o se borra, el movimiento se deshace. Guardar dos veces no descuenta el doble.

Captura del ERP: Cinco pantallas y lo que resuelve cada una

producto-inventario.png · 1400×900 px

La pantalla real del programa, no un montaje.
Cómo se comporta

Avisa, pero no te bloquea

Un programa que impide facturar porque el stock dice cero es un programa que te obliga a mentirle. Cairos prefiere avisar.

  • Si facturas por encima del stock disponible, te lo dice y te deja seguir: la venta es real aunque el inventario esté mal.
  • El stock mínimo por producto genera avisos descartables en el panel de inicio.
  • Los movimientos de entrada, salida y ajuste quedan con su motivo y su documento.
  • La recepción parcial de un pedido de compra mueve stock por lo que ha llegado, no por lo pedido.
  • Duplicar un producto copia todo menos el SKU —que es único— y el stock, que es de la mercancía y no de la ficha.
  • Cada almacén tiene su dirección y se sitúa en un mapa, con los nombres bilingües de ciudad reconocidos.
erp.cairos.es
General
Panel
Facturas
Presupuestos
Contactos
Gastos
Productos
Contabilidad
240 ud
Contadas
231 ud
Esperadas
+9 ud
Diferencia
144,00 €
Impacto al coste
REF-1180Contado 240 · esperado 231+9 udAjustar
REF-1181Contado 6 · esperado 60Cuadra
REF-1182Contado 44 · esperado 51−7 udAjustar

Cuándo hace falta inventario y cuándo no

Si vendes horas, no hace falta: el módulo se queda apagado y no molesta. Empieza a hacer falta cuando compras para revender, cuando la mercancía se guarda en más de un sitio o cuando el producto caduca.

El caso más común de descuadre no es el robo ni la rotura: es la venta que se apunta y la salida que no. Por eso el descuento automático al facturar es la pieza que más cambia las cosas, y por eso es reversible: una factura que vuelve a borrador devuelve la mercancía a su sitio, en vez de dejarte un ajuste manual pendiente.

Después está el recuento, que es la única forma de saber la verdad. Congelar el almacén mientras se cuenta parece un detalle y no lo es: sin eso, una venta hecha en mitad del recuento se cuenta dos veces o ninguna.

El primer inventario: por dónde se empieza

Nadie tiene el inventario perfecto el día que empieza, y esperar a tenerlo es la mejor forma de no empezar nunca. El camino que funciona son cuatro pasos y se puede hacer en una tarde.

Uno: cargar las referencias. Con el importador de CSV o Excel, que es lo que exporta cualquier programa anterior. Nombre, SKU, precio y coste. El coste importa más de lo que parece: sin él no hay margen, ni valoración del almacén, ni impacto económico en el recuento.

Dos: crear los almacenes. Aunque sólo tengas uno. Marcar cuál es el principal decide a dónde va el descuento cuando una factura no dice nada, y ahorra el descuadre típico del primer mes.

Tres: poner un stock aproximado y activar el descuento automático al facturar. A partir de aquí las salidas se apuntan solas, que es el noventa por ciento del problema.

Cuatro: un recuento el primer fin de semana tranquilo. Congela el almacén, cuenta y cierra. Ese cierre ajusta todo de una vez y te dice, en euros, cuánto se había ido descuadrando. A partir de ese día el inventario ya es tuyo.

Después, un recuento al año —o al trimestre si la mercancía es cara o caduca— basta para que no vuelva a irse.

Lo que hay más allá de contar unidades

Un almacén de verdad necesita cuatro cosas más, y las cuatro están:

  • Variantes de producto. Talla por color, formato por sabor: se define un eje, otro, y se generan las combinaciones de una vez. Volver a generar sobre lo que ya existe no duplica ni borra —esas filas tienen código de barras y líneas de factura apuntándolas— y dos variantes no pueden compartir código, porque un código repetido en caja saca dos artículos distintos. Cada una lleva su foto, y las fotos se suben en lote repartiéndose por el nombre del fichero.
  • Ubicaciones dentro del almacén. Pasillo, estante y balda, con el código que va escrito en la propia etiqueta de la estantería: A-03-2. Sin esto, «está en el almacén central» significa buscar durante veinte minutos.
  • Reserva de stock para un pedido concreto. Reservar no mueve nada de sitio: resta del disponible, que es lo que hay menos lo apartado. Descontarlo de verdad haría que el almacén dejara de cuadrar con lo que está físicamente en la estantería.
  • Fabricación con escandallos. Se define de qué componentes se compone un producto, con su merma y su mano de obra, y sale el coste real. La merma va en la cantidad y no en el coste: si de un kilo de patata se aprovechan 800 gramos, la patata no vale más, es que hay que comprar más patata. Y un componente que a su vez se fabrica no vale lo que dice su ficha, sino lo que cuesta su escandallo. Al lanzar una fabricación se descuentan los componentes y entra el producto acabado, todo o nada: se comprueba el stock antes de mover nada y, si falta algo, no se toca el almacén.

Los escandallos y la multidivisa van con el plan Rubí; las variantes, las ubicaciones y las reservas, con los almacenes del plan Jade.

Lo que este módulo todavía no hace

  • Stock mínimo por almacén. El mínimo que dispara el aviso es del producto, no de cada sitio donde lo guardas. Si tienes nave y tienda, la tienda puede quedarse a cero sin que salte nada mientras la nave esté llena.

Aquí ponía hasta hace poco que tampoco había etiquetas de código de barras, ni escaneo con el móvil, ni variantes, ni órdenes de fabricación, ni ubicaciones, ni reservas, ni trazabilidad de lote. Las siete funcionan, y la lista llevaba meses sin revisarse. Si te encuentras otra, escríbenos.

Pruébalo con tus propios datos

Plan gratuito hasta 30 documentos al año, sin tarjeta.

Preguntas frecuentes

Los productos, el stock y los costes entran en el plan Ámbar. Los almacenes, los lotes con caducidad, los traspasos, los recuentos y los códigos de barras son del plan Jade. Lo tienes en precios.
Con la factura, cuando deja de ser borrador. Los presupuestos y los albaranes no mueven stock: si te interesa que lo hagan, dínoslo, porque es de las cosas que dependen mucho del sector.
Sí, y es lo normal. Se cargan los productos con el importador de CSV o Excel, se pone el stock aproximado y se hace un recuento el primer fin de semana tranquilo. A partir de ahí el ajuste se corrige solo.
El ERP avisa y te deja emitir la factura. Bloquearla sería peor: la venta ha ocurrido, y lo que está mal es el inventario, no la factura.
Sí, valorado a coste, que es el criterio que sirve para el balance, con el precio de venta al lado para comparar. También hay rotación e índice de cobertura por producto.
Sí: el TPV ya está abierto, en el plan Jade. Se cobra en el mostrador con ticket o factura simplificada, las devoluciones —enteras o de una línea, en efectivo, a tarjeta o cambiando el artículo— devuelven la mercancía al almacén, las entradas y salidas de efectivo del cajón quedan apuntadas con su concepto y al cerrar el turno se hace el arqueo comparando lo contado con lo que debería haber. Lo que todavía no hay es el vale de compra para gastar otro día. En comercios y tiendas está contado cómo encaja con el inventario.

Cuenta una vez y cuadra todo el año

Con el stock en su almacén, los lotes con su fecha y las salidas apuntadas solas.

Sin permanencia · VeriFactu incluido · Soporte nativo en castellano, català, galego, euskara e inglés

Soporte