Cuando la tienda deja de ser una persona y un mostrador
Abres la segunda tienda, contratas a dos personas y el almacén de atrás ya no cabe en la cabeza de nadie. Esta página va del tamaño de tu negocio, no de tu régimen de IVA.
Lo fiscal está en otra página, y a propósito
El recargo de equivalencia, el tope de 400 € de la factura simplificada, el margen calculado sobre el coste completo y los modelos que le tocan a un minorista están explicados con sus tipos y su norma en comercios y tiendas, el sector. Aquí no se repite: aquí se habla de cuántos puntos de venta tienes, cuánta gente trabaja contigo y cuántos almacenes hay que cuadrar.
Tres tamaños, tres problemas distintos
Un comercio no crece en línea recta: crece a saltos, y cada salto rompe lo que valía antes.
Tú, la caja y poco más
Vendes, cobras y a fin de trimestre juntas los papeles. El stock cabe en la cabeza. Lo que hace falta es emitir en regla y no perder ninguna factura de proveedor: con el plan Autónomo llega.
Dos o tres personas y un almacén detrás
Ya no sabes qué queda, alguien cobra cuando tú no estás y se compra dos veces lo mismo. Hacen falta stock por ubicación, mínimos con aviso, pedidos a proveedor y usuarios con permisos: plan Negocio.
Dos tiendas y un almacén central
El problema deja de ser el stock y pasa a ser el reparto: qué hay en cada sitio y quién puede moverlo. Entran traspasos, recuentos, lotes con caducidad y usuarios sin límite: plan Empresa.
Que el stock diga la verdad en cada sitio
El inventario de una tienda sola se arregla contando. Con dos tiendas y un almacén central ya no: hay que saber dónde está cada unidad.
- Un almacén por punto de venta, más el central si lo hay. Cada venta descuenta del suyo.
- Mínimos por almacén: el aviso salta donde falta, no cuando falta en el total.
- Traspasos entre tiendas, con su historial de quién movió qué y cuándo.
- Recuentos para ajustar de golpe lo que hay de verdad, sin tocar el stock a mano artículo por artículo.
- Lotes con caducidad, que es lo que necesita una tienda de alimentación, una parafarmacia o una de cosmética.
El detalle del módulo está en inventario y almacenes. Los traspasos, los lotes y los recuentos entran con el plan Empresa; el stock por almacén y los mínimos, ya con el plan Negocio.
Con dos tiendas y una hoja
- «En la otra tienda creo que queda uno.» Y no queda.
- Se pide al proveedor lo que estaba en el almacén central.
- El inventario de enero tarda un sábado entero y sigue sin cuadrar.
- Nadie sabe qué se movió de una tienda a otra ni quién lo movió.
Con almacenes de verdad
- Se mira el stock por tienda antes de decirle nada al cliente.
- El pedido sale de lo que falta, no de lo que parece que falta.
- El recuento ajusta las diferencias de una vez y deja registro.
- Cada traspaso tiene fecha, cantidad y persona.
Gente detrás del mostrador que no tiene por qué verlo todo
El día que dejas de ser tú solo, la contabilidad se convierte en un problema de permisos y de rastro.
Cada persona con su cuenta
Hasta cinco en el plan Negocio y sin límite en el plan Empresa. Compartir un usuario entre cuatro es cómodo hasta el día en que hay que averiguar quién cambió un precio.
Ver costes es un permiso aparte
Se puede vender, consultar stock y facturar sin ver lo que cuesta la mercancía. Igual que anular, cambiar precios o exportar: cada cosa por separado. En seguridad.
Registro de actividad
Quién anuló, quién tocó un precio, quién dio de alta a ese proveedor. No es vigilar: es reconstruir un error de hace tres semanas en dos minutos.
Si tienes personal contratado, el fichaje es obligatorio
El registro de jornada lo exige la norma desde 2019 para cualquier empresa con plantilla, y Cairos todavía no lo tiene disponible: el plan Empresa lo lleva reservado como «en camino» y se activará solo cuando esté. Mientras tanto tendrás que cumplirlo por otra vía. Qué exige exactamente y cómo se lleva, en control horario.
El proveedor, que es donde se te va el margen
La diferencia entre ganar y no ganar rara vez está en el precio de venta: está en cómo compras.
- Pedidos de compra con recepción parcial: lo que no llega se queda pendiente en vez de desaparecer.
- Facturas de proveedor con su documento adjunto y su IVA soportado, listas para el trimestre.
- Gastos recurrentes —alquiler del local, suministros, gestoría— dados de alta una sola vez.
- Conciliación bancaria con el extracto del banco, para que lo cobrado cuadre con lo facturado.
Comparar el coste del mismo artículo entre proveedores está reservado en el plan Negocio como «en camino»: hoy no está.
Lo que no vas a encontrar aquí
No hay TPV de mostrador, no hay lector de códigos de barras, no hay conector con tu tienda online y no hay lectura automática de la factura del proveedor. Son cuatro cosas que un comercio pide y que Cairos todavía no hace. El estado de cada una está en integraciones, sin adornos.
Qué necesitas según cómo sea tu comercio
Elegido por tamaño, no por sector. Lo fiscal no cambia con el plan.
| Cómo es tu tienda | Lo que hace falta | Plan | Al mes |
|---|---|---|---|
| Un mostrador, tú solo sin almacén y con pocas referencias | Facturas, tickets, gastos y modelos | Autónomo | 9 € |
| Una tienda con dos o tres personas con almacén detrás y proveedores fijos | Stock por ubicación, mínimos, pedidos de compra y conciliación | Negocio | 24 € |
| Dos o más puntos de venta con almacén central y más plantilla | Traspasos, recuentos, lotes y usuarios sin límite. Inventario | Empresa | 49 € |
Precios por empresa y sin IVA; por año salen un 20 % más baratos. Cada plan incluye todo lo del anterior y subir nunca quita nada. La comparativa completa está en precios.
¿Buscabas el recargo de equivalencia?
Los tipos del 5,2 %, 1,4 %, 0,5 % y 1,75 %, el tope de 400 € del ticket y los modelos del minorista están en la página del sector.
Preguntas frecuentes
Prueba con el stock de una tienda
Da de alta un almacén, sube veinte referencias y factura una venta. En media hora sabrás si esto cuadra con cómo trabajas, que es más de lo que dice cualquier página.
Plan gratuito sin tarjeta · Inventario desde 24 € · Sin permanencia