Cairos
Facturación
Programa de facturaciónPresupuestosFacturas recurrentesGastos y proveedoresCobros y tesorería
Contabilidad e impuestos
ContabilidadModelos de HaciendaLibros registroInmovilizadoIGIC y Canarias
Operaciones
Inventario y almacenesCRMControl horarioProyectosSubvenciones y ayudas
Cumplimiento
VeriFactuTicketBAIFactura electrónicaToda la normativaSeguridad y datos
Por tipo de negocio
AutónomosPymesAsesorías y gestoríasExtranjeros en EspañaStartupsComercios y tiendas
Por sector
Hostelería y restaurantesConstrucción y reformasServicios profesionalesComercio electrónicoTodos los sectores
Por forma jurídica
AsociacionesFundacionesCooperativasClubes deportivosTodas las formas jurídicas
Cambiar de programa
ComparativasAlternativa a HoldedMigrar tus datos
Herramientas gratis
Plantilla de facturaCalculadora de IVACalculadora de IRPFTodas las herramientas
Aprender
GuíasGlosarioCalendario fiscalBlog
Desarrolladores
API y documentaciónEmpezar en cinco minutosReferencia de recursosWebhooks
Ayuda
Centro de ayudaContacto
Precios
Empieza gratis Iniciar sesión
Códigos de barras

Un código de barras mal calculado son mil etiquetas a la basura

Cairos comprueba el dígito de control antes de guardar nada, genera códigos internos para lo que no lleva el del fabricante, imprime el pliego de etiquetas en tres tamaños de papel y lee el código desde el buscador, desde la línea de factura y desde la cámara del móvil.

Con el plan JadeEAN-13, EAN-8 y UPC-AEtiquetas en tres tamaños
erp.cairos.es
General
Panel
Facturas
Presupuestos
Contactos
Gastos
Productos
Contabilidad
612
Referencias
548
Con código de barras
64
Con código interno
0
Con el dígito mal
REF-11808412345678905 · EAN-13Del fabricanteCorrecto
REF-11812000000001234 · EAN-13Interno (prefijo 20)Correcto
REF-118204012345 · EAN-8Del fabricanteCorrecto
REF-1183Sin códigoGenerar
Qué hace

Seis cosas que hacen que el lector no falle en caja

Un código de barras no es un texto: es un número con reglas. Casi todos los problemas de una caja que no lee vienen de haberlo tratado como si fuera un nombre.

El dígito de control, comprobado

EAN-13, EAN-8 y UPC-A se validan de verdad, no sólo por su longitud. Un código con el dígito mal es un código que ningún lector de tienda va a aceptar, y sin esta comprobación te enteras al imprimir mil etiquetas y pasarlas por caja.

Códigos internos para lo que no trae ninguno

El producto a granel, el que preparas tú, el que llega sin etiquetar. Cairos genera un EAN-13 válido con los prefijos que GS1 deja libres para uso interno de la tienda, del 20 al 29, así que no puede chocar con el código real de ningún fabricante.

El pliego de etiquetas, en papel de verdad

Tres tamaños medidos en milímetros —38 × 21, 51 × 25 y 70 × 37—, que son los pliegos que se compran en cualquier papelería. Van en milímetros y no en píxeles porque una etiqueta se mide con una regla y tiene que entrar en el hueco de la estantería.

Se dibujan en vectorial, no en imagen

Las barras se dibujan como trazos y no como una foto ampliada. Es la diferencia entre salir nítidas del papel y salir emborronadas, que es cuando el lector de la caja deja de leerlas y todo el mundo culpa al lector.

Escanear con el teléfono

En la aplicación móvil, la cámara lee el código y busca el artículo, también en mitad de un recuento. Sin comprar terminales: el teléfono que ya lleva la persona que está contando.

Y con un lector de los de siempre

Un lector USB se comporta como un teclado: escribe el código y da un Intro. Funciona en el buscador y en las líneas de una factura sin instalar nada, porque lo que llega se limpia antes de buscar.

Captura del ERP: Seis cosas que hacen que el lector no falle en caja

producto-inventario-codigos-de-barras.png · 1400×900 px

La pantalla real del programa, no un montaje.
Detalles que evitan un descuadre

Lo que pasa entre el lector y la base de datos

Aquí es donde se pierden las horas, y siempre por lo mismo: el mismo artículo guardado de dos formas distintas.

  • Al guardar, del código se queda sólo lo que es: dígitos. Los espacios, los guiones de separación y el Intro del lector se caen por el camino.
  • Por eso el mismo producto no acaba guardado dos veces —una con guiones desde una hoja de cálculo y otra sin ellos desde el lector— y el escaneo siempre lo encuentra.
  • Dos variantes de un producto no pueden compartir código: un código repetido en caja saca dos artículos distintos.
  • Las etiquetas de lote usan Code128, que admite letras, porque un lote se llama L2026-04A y eso no cabe en un EAN.
  • La vista previa tiene tope de etiquetas: pedir novecientas de cada artículo de un catálogo grande sólo sirve para dejar el navegador dibujando lo que nadie va a mirar.
  • El código viaja también al importador, así que si vienes de otro programa llega con los artículos.
erp.cairos.es
General
Panel
Facturas
Presupuestos
Contactos
Gastos
Productos
Contabilidad
51 × 25 mm
Tamaño de etiqueta
40
Etiquetas por pliego
EAN-13
Formato
Listo
Para imprimir
REF-1180Aceite de oliva virgen extra 5 l841234567890512 etiquetas
REF-1181Harina de fuerza 25 kg84123456789128 etiquetas
L2026-04ALote · caduca 12/09/2026Code12820 etiquetas

Qué código le corresponde a cada artículo

La duda de siempre al empezar es si hay que comprar códigos. La respuesta depende de una sola cosa: si tu producto va a pasar por la caja de otro.

Si lo revendes, el código ya existe. Viene impreso por el fabricante y es el que hay que teclear o escanear en la ficha. No se inventa uno propio para un producto que ya lo trae: en la caja de tu cliente leerán el del fabricante.

Si el producto lo preparas tú y sólo se vende en tu tienda —el granel, el envasado propio, el kit que montas— con un código interno basta y sobra. Cairos lo genera con los prefijos del 20 al 29, que GS1 reserva justo para esto y que ningún fabricante puede usar.

Si el producto es tuyo y va a venderse en la tienda de otro, ahí sí hace falta un prefijo de empresa, y eso se contrata en GS1: es una cuota anual y no la sustituye ningún programa. Lo decimos porque conviene saberlo antes de imprimir nada.

Escanear de verdad: dónde se usa cada cosa

Hay dos formas de leer un código y no compiten, se reparten el trabajo.

El lector USB es lo que se pone fijo en un mostrador o en una mesa de recepción. No hace falta configurar nada porque el sistema operativo lo ve como un teclado: apuntas, suena, y el código aparece escrito en el buscador o en la línea que estabas rellenando. Es más rápido que cualquier cámara y no se queda sin batería.

La cámara del móvil es lo que se lleva encima cuando hay que moverse: el recuento por las estanterías, la recepción en el muelle, la comprobación de un pedido. Se usa desde la aplicación móvil, sin instalar nada de una tienda de aplicaciones, y va bien justo donde el lector fijo no llega.

En un recuento la diferencia se nota mucho: contar escaneando quita el paso de buscar la referencia en una lista, que es donde se cuela el error de anotar la cantidad en la fila de al lado.

Lo que este módulo todavía no hace

  • Comprar el prefijo de empresa por ti. Eso se contrata en GS1 y es una cuota anual suya.
  • QR de producto ni DataMatrix. Se dibujan EAN-13, EAN-8, UPC-A y Code128 para lote.
  • Imprimir directo a una etiquetadora térmica con su propio lenguaje. Sale un pliego para imprimir en papel de etiquetas normal.
  • Cobrar en el mostrador. Escanear y facturar sí; el TPV como tal es uno de los módulos que todavía no están abiertos.

Imprime tu primer pliego de etiquetas

Plan gratuito hasta 30 documentos al año, sin tarjeta.

Preguntas frecuentes

En el plan Jade, con los almacenes, los lotes, los traspasos y los recuentos. También se puede contratar suelto: los precios están en precios.
EAN-13, EAN-8 y UPC-A para artículos, con su dígito de control comprobado, y Code128 para las etiquetas de lote, porque un código de lote lleva letras y un EAN sólo admite dígitos.
Sí. Cairos genera un EAN-13 válido usando los prefijos 20 a 29, que GS1 deja libres para uso interno de la tienda. Sirve para todo lo que se venda dentro de tu negocio; si el producto va a pasar por la caja de otro comercio, ahí hace falta un prefijo de empresa contratado con GS1.
No. Cualquier lector USB de los que se venden por veinte euros funciona, porque el ordenador lo ve como un teclado. Y si prefieres no comprar nada, la cámara del móvil lee el código desde la aplicación.
Se imprimen en pliegos de etiquetas adhesivas de tres medidas —38 × 21, 51 × 25 y 70 × 37 milímetros—, que son las que se compran en cualquier papelería. Las barras se dibujan en vectorial para que salgan nítidas y el lector no falle.
Sí, y es donde más se nota: contar escaneando quita el paso de buscar la referencia en la lista, que es justo donde se anota la cantidad en la fila equivocada.

Que el lector no sea la excusa

Con el dígito comprobado, el código limpio y la etiqueta impresa en vectorial, la caja lee a la primera.

Sin permanencia · VeriFactu incluido · Soporte nativo en castellano, català, galego, euskara e inglés

Soporte